domingo, 6 de noviembre de 2011

Noche de infarto

Llueve. Hace frío. Estoy sola. La casa está a oscuras. Es muy grande. Tengo algo de miedo. La tormenta no amaina. El viento sopla con fuerza. Las ventanas se baten. Las puertas chirrían. El ruido del viento en los árboles hace que el miedo aumente. Quiero que alguien venga. Que me haga compañía.
Suena el teléfono. Me asusto. Me levanto y lo cojo. Es mi madre. Está preocupada. Hablo con ella. Se tranquiliza. Vuelvo a mi habitación. Me meto en cama. Parece que voy entrando en calor. Oigo ruidos extraños. Me encojo entre las mantas. Oigo abrir la puerta. Entro en pánico. Oigo pasos. Me levanto sigilosamente. Alguien se acerca. Cojo el paraguas que tengo en el bolso. Si intentan atacarme me defenderé. Los pasos cada vez se oyen más cerca. El miedo desaparece. Me lleno de fuerza y coraje. Valentía. Me escondo detrás de la puerta de la habitación. Se abre. Alguien entra. No veo nada. Todo está oscuro. No hay luz. El alumbrado público no funciona. La noche está oscura. Se oyen caer las gotas de lluvia contra el asfalto y las aceras. Me decido. Es el momento. Apenas percibo una silueta entre toda la oscuridad. Agarro el paraguas fuertemente por la lona. Golpeo al intruso con tanta fuerza que cae desmayado. Le ato las manos con la bufanda que tengo al lado de la cama. Está inmovilizado. Voy a por una linterna. Me tropiezo al bajar las escaleras. Casi caigo. Rebusco en los cajones del mueble que está en el pasillo. Encuentro varias. Ninguna da luz. Me dirijo a la despensa. Busco una vela. La encuentro. Busco algo con que encenderla. Al lado de la cocina encuentro una caja de cerillas. Enciendo la vela. Subo a mi habitación. Miro quien es el intruso. No le reconozco. Voy hacia el teléfono. Llamo a la policía. Vienen. Los vecinos se acercan a ver que pasa. El intruso resulta ser un ladrón. La policía se lo lleva. Vuelvo a tener miedo. Acabo de noquear a un ladrón y entregarlo a la policía. Todos dicen que tengo la sangre fría. Que ellos no hubieran reaccionado así. La noche va pasando. Se acerca el alba. Cada vez hay más claridad. La luz del sol va surgiendo poco a poco. Con la luz el miedo se va desvaneciendo. Reponen el servicio eléctrico. La tormenta va pasando. Amaina el viento. Las nubes comienzan a desaparecer. Brilla el sol. Un nuevo día comienza.



FIN

2 comentarios:

  1. De infarto? no que va!!! Casi se me sale el corazón por la boca!! Es broma!Excelente.

    Un abrazo

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  2. Gracias por el comentario, creo que ya he vuelto con ganas después de un parde meses sin actualizar.

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